27 jun 2010

Photos Laos



A los alrededores de Luam Nam Tha


Comida en la jungla, Nam Ha


Por Nam Ha, mejor con guía



Luam Prabang


Wat Pha Phutthabaht, Luang Prabang


Wat del Palacio Real de Luang Prabang


El Mekong, Luang Prabang


Cascadas de Tat Kuang Si




Por las calles de Luang Prabang

Wat Xieng Thong (Luang Prabang)
Sim Wat Xieng Thong (Luang Prabang)
..y su árbol de la Vida

El Mekong en Luang Prabang

Monjes al amanecer en su procesión diaria pidiendo arroz.



Por la ruta 13 entre Luang Prabang y Van Vieng

Alrededores de Vang Vieng

El río Namg Song en Vang Vieng


Vientián y su Stupa de Pha That Luang


Buda en Haw Pha Kaeo (Vientián)

Embalse de Ang Nam Ngum


Por la Ruta 8 hacia ...

La cueva de Kong Lor

Nuestra moto (por unos días) aún limpia..


En Lak Xao empieza la pista


Así me sentía yo en moto por Laos...


Con Rejane cerca de la base de Naka

La familia del jefe de Nong Kap que nos alojó

Arreglando pinchazo

Savannakhet

Cascadas y más cascadas en Tat Lo
Siempre hay alguien que te saluda por el camino.


Lo que UXO Lao recolecta por todo el país, sembrado con B52 por los EEUU

Pista por la Meseta de Bolaven


Cascada de Katamtok

Meseta de Bolaven

Cascada en el camino a Paksong.

Mercado de Paksong

Cascadas de Tat Fan


Cruzando el Mekong en Champasak

Templo Khmer de Wat Phu Champasak








Cruzando a la isla de Don Daeng


Isla de Don Daeng

Phu Asa

Jamón ibérico y Beerlao al borde del Mekong en DonKhong


Amanacer en Don Khong


Cascadas del Mekong en Khon Phapheng




Cine portatil de la familia belga de Angaleo (Don Khong)


Don Khong


Wat Tomo


Cruzando el Mekong hacia la isla de Don Koh


Isla de Dhon Kho

24 jun 2010

Laos el Sur, 2 semanas en moto!

Otro mes más y otro país más.

Después de Tailandia, de sus playas únicas, sus templos y animadas ciudades (Bangkok la dejamos para otro viaje, por desgracia la situación política no invita), Laos es un destino tranquilo y maravilloso, mucho menos "descubierto" por los turistas y seguramente por eso mucho más amable que su vecino rico.
Laos es mucho más rural, más tradicional y muy muy tranquilo. Todo pasa despacio; no hay casa, tienda o restaurante que tenga su hamaca lista para un descanso a cualquier momento del día. La tranquilidad y amabilidad es contagiosa.

Entramos cruzando el Mekong en Houei Xai. Para en el mismo día llegar a Louang Namtha, donde pasamos nuestros primeros dos días disfrutando de una excursión por la selva y entre arrozales, visitando pueblos gracias a un guia que se abría camino por la jungla a golpe de machete y nos cocina en un bambú a modo de olla. De allí, tomando un autobús por carretera de montaña con vistas espectaculares y poco tráfico,horas y horas para llegar a Luang Prabang. La ciudad en la orilla del Mekong es interesante, pero es donde más se nota la
presencia de turistas, aunque entre la temporada baja y la crisis, no es agobiante. Pasamos varios días disfrutando de sus templos su herencia francesa y sus paisajes.

Siguiente parada, Vang Vieng... un destino extraño pero que merece la pena: en un paisaje espectacular de montes, selva y arrozales, está Vang Vieng, llena de bares llenos de viajeros (más) jóvenes disfrutando de cerveza y comida barata mientras ven eternas reposiciones de "Friends" o "Padre de Familia" a todas horas. Aunque la "atracción" principal es navegar el río montado en un flotador durante horas, parando bar tras bar a lo largo de todo el trayecto.
Sí, pasamos ahí unos días; sí, disfrutamos de las atracciones; quién se puede resistir tal tentación? Nosotros no pudimos, además el paisaje es salvaje...

De Vang Vieng a Vientiane. Como el resto de Laos, su capital es sencilla y tranquila. Se disfruta de sus restaurantes y sus panaderías (baguette de verdad!!).
En Vientiane encontramos la oportunidad de alquilar una moto para continuar el resto de nuestro viaje hacia el sur. La agencia que alquila Honda Baja 250cc resulta perfecta: motos muy bien mantenidas, muy buen servicio y además por un poco más podemos devolver la moto
en Pakse, al sur del país.

Laos resulta ser un país perfecto para moverse en moto: las carreteras son bastante buenas (cuando las hay) hay poco tráfico, hay siempre gente dispuesta a guiarte y ayudarte, talleres en cada esquina y por supuesto paisajes y más paisajes que descubrir.
Primer día de moto hasta el pantano de Nam Ngum donde pasamos la noche y conocemos a una familia de Marsella que viaja por el mundo con su autocaravana.
Luego, tras pasar por Vientiane, de camino hacia el sur. La moto va muy bien y es fácil moverse; aunque la mayoría de la gente no habla ingles siempre encontramos sitios donde dormir y comer.

Parada en la enorme cueva de Kong Lor que se atraviesa en barca por su río subterráneo. Arrozales montes y ríos hasta la aburrida ciudad de Lak Sao donde pasamos la noche y dejamos la carretera asfaltada por primera vez. De allí hasta Nakai una pista recorre tramos de
selva y bosque semisumergido en el pantano de Nam Theum en cuya central hidroeléctrica vive y trabaja una amiga de Elsa de la universidad, Rejane que nos invita a quedarnos en su casa en la base donde viven los trabajadores extranjeros de la central (una urbanización con piscina y tenis, perdida en el centro de Laos alrededor de pueblos tradicionales y mucho menos lujosos.

El día siguiente salimos un poco tarde hacia el sur, la pista empieza bien, pero con la lluvia y a medida que avanzamos se va complicando. Avanzamos lentamente y el camino se pone realmente complicado: en algún sitio después entre Xaybuathong y Vilabury perdemos el camino principal y acabamos vadeando un par de ríos difíciles y embarrados hasta un pueblo grande, pero perdido donde, agotados y desanimados, bajo la lluvia, pedimos que alguien nos acoja; al principio nadie nos quiere dar cobijo, pero tras decir las palabras mágicas "Nai Ban" (jefe del pueblo) el grupo de curiosos nos guia hasta una casa y tras una corta conversación con la que imaginamos es la señora del jefe, ya tenemos sitio para dormir y cena garantizada. El pueblo (que según nos dicen se llama Nong Kap) es un grupo de casas sobre pilotes alrededor de un Wat y rodeado de arrozales. Todo el pueblo está interesado en nuestra visita seguramente porque no tiene electricidad y nadie parece tener TV o móvil. La comunicación no es fácil, nadie habla ni una palabra de inglés y nuestro Lao se resume a las palabras básicas que leemos en la guia; pero con unas sonrisas y gestos resumimos nuestra aventura, aunque lo que más ayuda y les interesa por supuesto son las fotos.
Tras pasar una buena noche rezando para que no llueva demasiado, dejamos el pueblo y seguimos las indicaciones hacia Vilaburi; vadeamos un par de ríos, barro y más barro; luego entre arrozales con charcos de barro hasta casi las rodillas, no sabemos como, nos volvemos a perder entre caminos rurales, arrozales y barro, mucho barro; resumen; 4hrs para hacer poco más 10km y un pinchazo. Por suerte enseguida llegamos a otro pueblo donde lo nos ayudan a arreglarlo y donde nos indican el buen camino. Ya en pista decente nos prometemos no volver a aventurarnos por caminos sin un buen mapa y buena información de su estado.
Continuamos nuestra ruta hacia el sur, pasando por Savanakhet, al borde del Mekong y las cascadas de Tadlo hasta Sekong, pequeña ciudad donde visitamos las oficinas de UXO Lao, una organización que se dedica a desactivar material bélico no explotado resultado sobre todo de los bombardeos norteamericanos intensivos durante los años de la Guerra de Vietnam.

Tras asegurarnos que la ruta es transitable, atravesamos la meseta de Bolaven, donde disfrutamos de maravillosas cascadas a lo largo de la pista entre entre jungla y luego bosque y de las frescas temperaturas. De ahí otra vez hacia el Mekong y seguimos hacia el sur para disfrutar de las ruinas del templo Kmer de Wat Phu Champasak y de la tranquilidad de las islas del Mekong (Dong Kho, Don Khong) y de las impresionantes cascadas de Khon Phapheng, ya cerca de la frontera con Camboya.
Pero antes de dejar Laos tenemos que dejar "nuestra" moto, que tan bien nos ha llevado y tantas alegrías nos ha dado. Volvemos a Pakse donde la devolvemos y tristemente volvemos a ser peatones.

Laos nos deja un buen sabor de boca, parece que nada puede salir mal, la gente esta siempre dispuesta a ayudarte con una sonrisa, y aún disfrutan y se asombran cuando ven un turista, enseñándote todo lo que tiene para ofrecer, que es mucho.


12 jun 2010

Laos du Nord, 17 au 28 Mai

Ça y est, encore une étape de notre périple qui s'achève aujourd'hui avec la traversée du Laos. Nous passons demain au Cambodge.
Un mois, tout pile (le temps de notre visa touriste, il faut bien des limites à tout!), et le pays nous a enchanté.
Nous avons partagé notre séjour en 2 étapes de 2 semaines: une dans le nord de Luang Nam Tha à Vientiane, et la 2e au Sud de Vientiane à Pakse.
Notre première étape s'est déroulée tranquillement, après une traversée sans difficulté de la Thailande en bateau à travers le Mekong, on rejoint Luang Nam Tha pour nos premiers jours Laotien. Nouvelle culture, nouvelles spécialités culinaires, nouvelle monnaie etc... on remet tout à jour! On commence par un trek de 2j dans les montagnes du nord, avec un guide car obligatoire dans cette partie du pays classée parque national. Et aussi indispensable, vu que en fait les chemins sont à peine marqués et que notre guide ouvre le chemin à coup de machette!
Après cette belle expérience dans les montagnes et la campagne laotienne (nuit chez l'habitant, repas dans la jungle...), on commence notre descente vers le sud jusque Luang Prabang. Ancienne capital classée patrimoine mondiale, elle mérite bien sa réputation. Un peu trop "touristique" cela dis à notre goût, on y passe quelques jours agréables à manger des pains au chocolat (grande nouvelle Laotienne!), se balader dans le marché de nuit et à travers les temples de la ville à vélo.
La seconde traversée vers le sud est magnifique entre Luang Prabang et Vang Vieng... paysages fantastiques vus du bus, et on arrive à la folle Vang Vieng! Là où on peut passer toute sa journée à regarder des épisodes de Friends en boucle en mangeant des hamburgers... en plein Laos!! (ce qu'on fait d'ailleurs le premier soir... avec beaucoup de plaisir! On est partit depuis 8 mois quand même!)
On attend une journée avant de se lancer dans le fameux "tubing"...et on fait une magnifique rando à vélo dans les alentours de la ville, les paysages sont fantastiques et on est tout seuls!
Puis vient le tubing en question. Le principe est simple: on loue une bouée géante, on nous emmène en tuk tuk 4km en amont de la ville et on descend la rivière sur les bouées pendant environ 1h30... apparemment ça à l'air facile comme ça. Mais c'est sans compter les multiples obstacles sur le parcours: shot de whisky dès l'arrivée, plus de bars au mètre linéaire que sur la Cava Baja, bière à 1e avec shot de whisky gratuit. Et avec tout ça, de nombreuses "épreuves" facultatives genre toboggan géant et trapèze au dessus de la rivière. Bref, on n'a pas mis 1h mais 6 pr descendre la rivière!! et on est arrivé pas très frais... le Lao Lao ca fait mal!
Bref, on arrive quand même à prendre notre bus le jour suivant, direction Vientiane, la capital du pays et pour nous notre 1ère capital depuis KL, vu qu'on n'a pas pu aller à Bangkok!
En matière de capital, Vientiane est un peu décevante il faut bien avouer... c'est plus une petite ville très tranquille. On y passe quand même quelques jours très agréables au bord du Mekong, et on pense à notre pote César chez qui on était il n'y a pas si longtemps, juste en face!
En voulant repartir de Vientiane cependant, le cours de notre séjour Laotien prend une drôle de tournure en passant devant Jule's Motorbike renting! On partait pour prendre le bus, et on se retrouve soudain sur une super moto Honda 250, cross... c'est Eduardo qui conduit!
Et nous voilà donc lancés dans la deuxième étape de séjour, en moto pendant 2 semaines!:-)